
La inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que las compañías mineras gestionan sus contratos, evalúan proveedores y administran información crítica para sus operaciones. Su aplicación representa una oportunidad para optimizar procesos, anticipar riesgos y mejorar la toma de decisiones en las áreas de logística y abastecimiento.
En el marco de una conferencia virtual de SUPPLYMIN, Yuliana Rodríguez, especialista en Gestión Estratégica de Contratos, desarrolló la ponencia “Inteligencia artificial aplicada a la administración de contratos y logística en la cadena de abastecimiento minero: tendencias, casos de uso y oportunidades”, donde analizó los principales desafíos para incorporar estas tecnologías en la gestión contractual.
La gestión ineficiente de contratos puede generar pérdidas superiores al 15%
Durante su presentación, Rodríguez destacó el impacto económico de una administración contractual deficiente. Citando información de World Commerce & Contracting, señaló que las pérdidas asociadas a una mala gestión pueden representar, en promedio, el 8,6% del valor de un contrato, porcentaje que, según explicó, puede superar el 15% en industrias complejas como la minería.
Como ejemplo, indicó que un contrato valorizado en US$ 10 millones podría generar pérdidas aproximadas de US$ 860.000 anuales si se considera el porcentaje promedio de 8,6%.
Estas pérdidas pueden originarse en distintas etapas del proceso contractual, desde una inadecuada evaluación de proveedores o formulación de cláusulas hasta errores en la aplicación de fórmulas polinómicas, control de costos y seguimiento de obligaciones.
Frente a este escenario, destacó que las herramientas de inteligencia artificial pueden facilitar la revisión de contratos, comparación de ofertas, identificación de excepciones contractuales, generación de alertas sobre vencimientos y penalidades, así como la elaboración de cartas y adendas.
Gobernanza de datos y adopción de IA en minería
Otro de los puntos centrales fue la necesidad de establecer mecanismos de gobernanza para garantizar un uso seguro de la inteligencia artificial dentro de las organizaciones.
La especialista advirtió sobre los riesgos de utilizar herramientas públicas sin autorización corporativa, especialmente cuando los trabajadores incorporan información contractual sensible en plataformas externas.
“El problema no es la herramienta en sí, el problema es cómo se está gobernando y qué facilidades les estamos dando a nuestros equipos para que realmente adopten estas herramientas”, explicó.
Asimismo, mencionó iniciativas de inteligencia artificial en compañías mineras como Gold Fields y Minsur, destacando la importancia de comenzar con proyectos piloto de alcance limitado, evaluar sus resultados y posteriormente ampliar su implementación.
En ese sentido, recomendó que las organizaciones no posterguen completamente su transformación digital debido a dificultades relacionadas con la calidad de los datos o la integración de sistemas, sino que identifiquen aplicaciones iniciales viables y desarrollen progresivamente sus capacidades.

Asistentes inteligentes para automatizar procesos contractuales
Como parte de los casos prácticos, Rodríguez presentó la posibilidad de desarrollar asistentes de inteligencia artificial personalizados para tareas específicas de administración de contratos.
Entre las aplicaciones mencionó la creación de asistentes capaces de trabajar con fórmulas polinómicas, consultar índices de reajuste, analizar documentación contractual y apoyar el seguimiento de contratos en las etapas de pre-award y post-award.
Explicó que estas soluciones pueden adaptarse a las necesidades de compañías mineras, contratistas EPC y empresas proveedoras, permitiendo disminuir el tiempo dedicado a tareas repetitivas y mejorar el acceso a información relevante para la toma de decisiones.
Nuevas competencias para los profesionales de contratos
Finalmente, Rodríguez enfatizó que la incorporación de inteligencia artificial también exige una evolución en las competencias de los profesionales vinculados a contratos, logística y abastecimiento.
Señaló que el aprendizaje continuo y la capacitación práctica serán determinantes para aprovechar estas herramientas, especialmente ante la creciente brecha de habilidades digitales.
“La inteligencia artificial no nos va a reemplazar. Lo que va a hacer es ayudarnos como profesionales a potenciar nuestro conocimiento. Lo que no se puede automatizar es nuestro criterio”, sostuvo.
De esta manera, la especialista destacó que el verdadero potencial de la inteligencia artificial en la cadena de abastecimiento minero dependerá de su integración con procesos bien gestionados, una adecuada gobernanza de la información y el criterio técnico de los profesionales, contribuyendo a una administración contractual más eficiente y orientada a la reducción de riesgos y costos operativos.
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